jueves, 25 de mayo de 2017

Cinco discos que han gustado (mucho) a Addi en este 2017


Hoy, aprovechando que nos acercamos al fin de semana, mutamos de piel y pasamos de "heater" a "buenrollista". Si ayer el jefe hacía una mini-lista de cinco discos decepcionantes, hoy Addi gira 180º y se decanta por otros cinco, pero estos correspondientes a los que más (cinco de ellos, hay más) le están gustando hasta la fecha.
El año empezó muy fuerte, pero parece que se ha ido desinflando, aún así hay unos cuantos discos que merecen la pena -tiene el haragán de Addi unos cuantos aún pendientes- y de entre estos ha decidido separar cinco.
Los cinco en inglés, aunque tal vez se confeccione una mini-lista en castellano.
De momento vamos con cinco discos chulos, según Addi.

1. Robyn Hitchcock - "Robyn Hitchcock".


Desde la primera escucha, este disco ha encajado a la perfección. En un principio no estaba seguro de que fuera a empastar con todo el mundo. Se oficiaba un cierto cambio de estilo con respecto a los últimos discos del maestro, pero he podido observar que muchos piensan como Addi y estamos ante uno de los discos del año.


2. The Afghan Whigs - "In Spades".


Este ya es otra cosa. Muchos son los que no han congeniado con el último cancionero de Greg Dulli y su cuadrilla. Desde luego no es un disco fácil y puede parecer pomposo o excesivamente barroco. Lo que está claro es que a un servidor le ha impactado (también uno es fan de Dulli y los suyos).


3. Ron Gallo - "Heavy Meta".


El muchacho del pelo alborotado ha grabado otro de los discos del año. Una detonación sónica a base de fuzz y alaridos controlados de mucho cuidado. Un disco que aporta juventud, clasicismo y energía. Un disparo de rock y garaje, de punk y glam-rock... Uno de los discos que más han revolucionado las meninges del acartonado Addi.


4. Bash & Pop - "Anything could happen".


Tommy Stinson resucita su banda noventera, nacida tras la separación de The Replacements, y nos ofrece un disco que recuerda (bastante) a aquellos. Contiene mucho de lo que encerraba el mítico grupo de Minneapolis y deja impronta de autenticidad. Un cancionero estupendo, repleto de excelentes canciones que se escucha fluido y que encandila. Un hallazgo.


5. Japandroids - "Near to the wild heart of life".


Tal vez, tras la primera escucha del último del dúo de Vancouver, pueda uno pensar que han suavizado su sonido, que lo han atenuado. Pero si las escuchas se suceden, pronto se descubre que no, que lo han expandido, lo han hecho más grande y ahora abarca más, pero no pierde el sentido de la música de Japandroids. Se han tomado su tiempo para hacer este, que puede ser, su mejor trabajo, Desde luego de los discos que más vueltas están dando en el equipo de Addi.


Pues son estos cinco, Podrían ser alguno más, pero están bien como botón de muestra de como va el año.

miércoles, 24 de mayo de 2017

Cinco discos decepcionantes según Addi en este 2017


Igual es cosa mía pero, ¿No os da la sensación de que la cosa esta un poco parada por aquí últimamente?.
Será cuestión de oficiar de "heater" o como se escriba la dichosa palabrita, y dar un poco de meneo al tema.
Y la mejor manera que se me ha ocurrido, es hablar -por una vez, y sin que sirva de precedente- de algunos discos publicados este año y que me han parecido decepcionantes.
Pero no decepcionantes de decir: "me esperaba más", o "No es tan bueno como el anterior"... ¡No!, hablo de discos decepcionantes porque son directamente: 'flojos', 'malos', o 'malos de cojones'. Por supuesto según mi humilde parecer.
Vamos a ver, que no se trata de montar una bronca incendiaria en la red. Simplemente hacer unas risas y si se tercia montar un debate de esos que no llevan a ningún sitio, pero se caracterizan por terminar hablando de Dylan, Reed, Young o alguno de esos iconos del rockerío mundial.
Como decía algún tipo de cuyo nombre no quiero acordarme: "Sin acritud".

1. Ryan Adams - "Prisoner".


Al tratarse del 'enfant terrible' del rock, entiende un servidor que los últimos discos de Ryan (que a mi también me cae bien el chico eh...) han contado con una generosidad desconocida en otros artistas a los que se les da leña hasta cuando lo hacen bien. En cualquier caso el último de Adams me parece, insistiendo en lo de la generosidad: "regulero". Aunque seguramente sea algo peor que este termino.


2. Woods - "Love is love".


Lo de estos ya me duele más, ¿qué quieren que les diga?. Y es que su trayectoria discográfica hasta el momento era impoluta. Pero me da la sensación de que con este precipitado: "Love is love" se han pasado de frenada. Apenas llevaba un año en circulación su anterior y excelente "City sun eater in the river of light" y se han lanzado con este extraño y un tanto disparatado Lp. Seis temas, uno de ellos repetido en dos versiones y un tema de más de diez minutos que aburre a los muertos... Una pena.


3. The Orwells - "Terrible human beings".


Otro producto flojo, flojo, flojo es este disco de los prometedores The Orwells. Debe ser el mal de los discos post-éxito. La actitud amarragategui, el intentar dar con la fórmula para conservar lo conseguido a nivel comercial sin perder la esencia, es lo que definitivamente no funciona, o lo hace muy pocas veces. El caso es que en este "Terrible human beings" no hay apenas una sombra de la actitud y espíritu que si se encontraba en anteriores trabajos, como el estupendo "Disgraceland".


4. The Jesus and Mary Chain - "Damage and Joy".


Otro de los que duelen. Catorce canciones de las que siete ya eran conocidas por llevar deambulando por bolos y demás historias desde hace años. En el estudio -al que acudían 19 años después de "Munki"- se completa un cancionero con otras tantas coplas ciertamente mediocres y para rellenar. De las siete conocidas tampoco nos encontramos mucho más que temas resultones. Pero se albergaban esperanzas (yo las albergaba). Finalmente decepción.


5. Cotton Mather - "Wild kingdom"


Otro producto de los de: "¿qué quieren que les diga?"... Que no me suena a nada. Que no encuentro temas reseñables ni destacables, y que incluso estilísticamente me parece un batiburrillo: irregular, incoherente...
No voy a nombrar el disco que les ha hecho pasar a la historia, pero el álbum del año pasado: "Death of the cool" estaba francamente bien, este en mi opinión, no.

Ya hemos hecho de "heater" un poco. Si ustedes gustán de opinar al respecto serán recibidas sus opiniones con las orejas abiertas.

martes, 23 de mayo de 2017

Dan Baird & Homemade Sin - "Rollercoaster" (2017)


En el presente 2017, hay un tipo en el planeta que lleva grabados dos discos... ¡Con un par!. Nos referimos a esa factoría de rock and roll que es Dan Baird.
Hace unos meses, en febrero más exáctamente, hablábamos de un nuevo disco firmado por el susodicho en solitario; "SoLow". En abril, con la compañía de su banda más habitual (que no la única): The Homemade Sin, nos presentaba: "Rollercoaster".
Y, ¿qué quieren que les diga?, que el disco es una auténtica comilona a base de rock and roll, boogie, golpetazos de southern trotamundos, cow-punt, esencias americanas a discreción y posos de nostalgia de esos que se acumulan en el fondo de la botella... 
Una comilona que, como en "La Grande Bouffe", bien podría marcar un final feliz, explotando con lo que más hace disfrutar a muchos, pero no será así.
En breve podremos catalizar esta sobredosis de rock y actitud reventando a bailar y disfrutar con Dan en su inminente gira de junio, donde podremos destrozar con él estos temas y muchos de sus clásicos con Georgia Satellites, o sus pelotazos noventeros en solitario.
De momento nos centramos en su nuevo trabajo de alucinante portada. ¿De lo mejor que ha grabado en los últimos lustros?... Es muy posible. 


No se debe esto a que en el disco aparezcan caracteres sonoros o estilísticos diferentes a lo habitual. Lo que escuchamos es lo esperado, ya lo hemos enumerado. Pero lo cierto es que estas canciones parecen estar dominadas por el mismísimo demonio, por el veneno del asfalto hirviendo de las carreteras, por el nostálgico aire de las madrugadas de vigilia y whisky... Temas que contagian esos sentimientos y paisajes emocionales, esas dosis de energía y actitud, y las ganas de correr, vivir y bailar. Creo que estamos hablando de rock and roll en mayúsculas, y punto.
Pero inicio un resumen del tracklist con la preciosa melodía y el heroico romanticismo de "Do my worst", mi favorita del lote.
Pero como imaginarán hay bocados hard-blues-rockeros emulando a los AD/DC de los buenos tiempos en "It's all right" o "Knocked out cold".
El espíritu de juerga nos da la bienvenida con "Shake it til it's sore", que es un auténtico pelotazo.
"Licka sense" o "Lay it down" poseen el espíritu del rock americano que habita en carreteras secundarias o tabernas mortecinas sin horario de cierre.
Hay momentos de más recogimiento y dulzor en guitarras, pero sin perder la garra, como: "The other side", la estupenda: "Let it shine", "Thanks for the memories" o "Bury me standing" que cierra el disco de forma brillante.
No olvidamos la frenética acción guitarrera de "Love gone wrong", el tono clásico a lo CCR de "Roll on Chattahoochee" o el blues oscuro y reptante de "Can you hear me now".
Si algún día hace falta tirar de recursos para mantener vivo el rock and roll, que nadie dude que Dan Baird estará allí para salvarnos a todos, con su poderío, su incansable cruzada rockera por el mundo, su inagotable espíritu y sus directos desbordantes de todo lo que se concentra en este negocio.
Vuelve Dan Bair & Homamede Sin con un disco de canciones de rock and roll inapelable, para disfrutar y no olvidarse de la verdad de este invento.

lunes, 22 de mayo de 2017

Los lunes... escenas de cine - "La Colmena"


Una de mis novelas favoritas de Cela, sino mi favorita, es "La Colmena". La llevó al cine el magnífico aunque infravalorado Mario Camus en 1982.
Recuerdo verla hace varios años, y también recuerdo que me gustó. El año pasado recuperé el libro del Nobel gallego, y recientemente he revisitado la película.
Y efectivamente se trata de un film soberbio. Una gloriosa obra coral, como la novela, donde Camus consigue, por medio de una puesta en escena impoluta -colosal fotografía de Hans Burmann- y un elenco sobresaliente, plasmar la miseria de la época.
Pero también, con la ayuda inestimable de la maravillosa música que compuso el maestro Antón García Abril, y gracias a una adaptación de la novela extraordinaria a cargo de José Luis Dibildos, logra plasmar el miedo del perdedor, la épica del superviviente, la soberbia del vencedor y la mezquindad del aprovechado, el terror del régimen vengativo, genocida y homófobo... En definitiva, el inenarrable terror de una época que algunos (desgraciadamente) parecen añorar.
No hubo justicia, pero películas y novelas como "La Colmena" nos permiten no olvidar.
El frío traspasa la piel visionando la excelente "La Colmena" de Cela/Camus.
Como buen romántico, eligo la secuencia del paseo de Purita y Martín Marco, cuando, siquiera por un día, ella se siente una novia y no una prosituta, y el un galán y no un poeta arrastrando miseria y mendigando esperanza.
¡Felíz semana!

sábado, 20 de mayo de 2017

The Mastersons - "Transient Lullaby" (2017)


El pasado mes de enero, The Mastersons pasaron por España y ofrecieron unos cuantos conciertos en los cuales presentaron sus nuevas canciones. Nuevamente me los perdí (ya van dos veces), pero dejaron diseminados por la piel de toro unos cuantos ejemplares de su nuevo disco: "Transient Lullaby", y por vericuetos del azar, el cancionero llegó a mis manos.
Han tenido que transcurrir cuatro meses hasta que este nuevo trabajo del matrimonio formado por Chris Masterson y Eleanor Whitmore vea la luz. Y ahora, que desde ayer es una realidad su publicación, me decido a escribir unas letras a propósito del mismo, pues desde hace muchas semanas que está acariciando las tiernas orejitas de un servidor.
Esta tercera entrega no hace sino incidir en lo hasta ahora apuntado en los excelentes: "Birds fly south" (2012) y "Good luck charm" (2014).


Canciones de perfecta construcción melódica, con esencias country-rock y country-pop. Vuelven en este nuevo catálogo las hermosas lineas vocales con la pareja como protagonista: el sonido delicado y suntuosos sin aparatosas disposiciones produccionales, y las preciosas canciones, con momentos de emoción y lirismo inigualable.
Y por tercera vez aciertan, dejando una nueva colección de temas de elevado nivel, que recuerdan a los Jayhawks más entregados a la belleza y al pop.
Inicio con "Perfect", de fluida melodía y caricias vocales, con especial interés en las teclas, para abrir boca.
Llegan los fiddles y la hermosa voz de Eleanor que se mezcla con steels en la excelente: "Trasient lullaby".
Toma el relevo vocal Chris en la reposada: "You could be wrong", con delicioso apoyo vocal de Eleanor en el estribillo.
Más campestre, pero igualmente lírica se muestra la pegadiza y primaveral: "Fight". Aparecen las acústicas y los ritmos lentos mecidos por las voces de los protagonistas en "Fire escape" con cierto aire "Harvest". También "Highway 1" es una preciosa balada crepuscular, con la voz de Chris de protagonista hasta que se junta la dama en el estribillo, añade un dulzor idílico el violín, uno de los temas definitivos del set.
Contrapunto a la anterior, la más animada y eléctrica: "Don't tell me to smile". "This isn't how it was supposed to go" es otra muestra de romanticismo entonado a dúo.



El cancionero no tiene puntos muertos, y así se demuestra con la explosiva y efervescente: "Shine on". Una nueva balada, con la voz de Chris acompañada de acústicas, para la sentimental despedida en falso que es "Happy when I'm movig", presencia de armónica y guitarras que aullan.
Se finiquita este exquisito álbum, superior al precedente en mi opinión, con el sedante bonus track: "Anchor".
Referencia absoluta del género en la actualidad la pareja The Mastersons. Ellos saben entregar coplas cargadas de emoción, utilizando diversidad de instrumentos pero sin abusar. Conocen la tecla a pulsar para ofrecer un producto suntuoso pero no cargante ni barroco, y esparcen lirismo y belleza en derredor.
O mucho me equivoco, o este disco será de lo más escuchado (y disfrutado) del presente curso.

viernes, 19 de mayo de 2017

Concierto: Copernicus Dreams - Kafe Antzokia, Bilbao 18/05/2017


La Luna de Miel llegó a Bilbao. Tenía que ser en primavera y en la sala más emblemática del botxo. Ante una buena concurrencia, con una ilusión que se podía acariciar en los previos, Copernicus Dreams nos llevó en su furgoneta pintorrajeada de camino, sol, amor y arte por las carreteras soleadas que se vislumbran en su excelente: "The Honeymoon".
Un concierto para constatar que la última creación de los cántabros suena tan bien sobre las tablas que haciendo girar el CD en la pletina.
Desde el primer contacto dejaron claro Chus y compañía que no había -como todos suponíamos- margen al error, y menos aún a la decepción.
El bolo empezó como debía, con el tema que da inicio a "The Honeymoon". Sonó fresca y siempre romántica, cálida y deliciosa: "The wedding day". Todo en su sitio, y el Antzoki sin hacernos jugarretas... Partíamos de viaje, de Luna de Miel.
El bolo fue creciendo, la banda fue clavando las botas con más firmeza sobre el escenario y cada canción superaba a la anterior. En actitud y redondez, contundencia -que bueno es Txangu- y sutileza también.


La voz de Chus estaba on fire y era secundada de forma idónea por Maki que posee un bonito instrumento, que desglosaba además con su bajo los latidos más apropiados para los parches de Txangu. Pablo, en una esquina, dotaba de terciopelo y atmósfera a los temas con sus teclas; y la guitarra de Igotz cerraba y abría el circulo.
Chus combinaba acústicas y eléctricas, poniendo pasión y fe en los punteos.
El protagonista era la última criatura, pero también hubo momentos del pretérito "Sunrise", precisamente uno de mis temas favoritos del grupo: "Childhood dreams" fue de los primeros en aparecer, al igual que "Shock the monkey to live".
Pero fueron desglosando delicatessen de "The Honeymoon", precisamente para el tema homónimo les acompaño Luis Cuesta en la armónica.


Despacharon el Lp con: "Even roses die", "Cheers to those days", "For you from you" llegó, por supuesto, el emocionado recuerdo a Luis con "How we miss you"...
Se intercalaban coplas de "Sunrise" como "You say" y el concierto crecía a cada segundo para deleite del personal.
Por motivos laborales me perdí los bises, salí apenado, con mi camiseta debajo del brazo pero contento de ver triunfar a los Copernicus. Habrá más ocasiones este verano, y sin duda nos veremos las caras, pero ayer empezó todo para mi, y no pudo hacerlo mejor.

jueves, 18 de mayo de 2017

The Afghan Whigs - "In Spades" (2017) - La insumisión ante lo obvio.


Me voy a permitir, y espero que sabrán disculpar mi osadía, proponerles una actitud si deciden dar cancha al nuevo disco de The Afghan Whigs titulado: "In Spades".
Estimo oportuno tirar del 'dicho popular', y encaramarse a la figura del fundador y último profeta del Islam. Por ello entiendo que el mejor camino para acercarse al último trabajo de Greg Dulli y cia es precisamente no iniciar camino, y dejar que sea la Montaña -entendiéndose como montaña el mentado "In Spades"- la que llegue al oyente, a la sazón Mahoma.
De esta manera conseguiremos que la sorpresa nos aborde a nosotros, en lugar de iniciar una farragosa y tal vez un tanto agotadora búsqueda en los estrechos, y abarrotados de baches, caminos que llevan a la cima de "In Spades".

Creo que desde la posición del observante, al que el paisaje y la belleza que envuelve el ascenso sorprende en un apacible paseo, es como mejor se puede entender este disco.
Entenderlo de forma natural, por derrota sin luchar contra la pendiente. Entenderlo por ser recibido de forma involuntaria, sin buscar nada, pero encontrando todo. En definitiva, que el trabajo lo haga la música que destila "In Spades", que la opción de conquista vaya a cargo de la Montaña. Les aseguro que disfrutarán de una dulce derrota sin contienda.
Y es que no es "In Spades" un disco fácil. No me parece la mejor opción, lanzarse al cuerpo a cuerpo contra él. Entiende este escribiente que será en el tranquilo paseo de ascenso, donde la atmósfera propia de las cumbres, envuelva las terminaciones nerviosas y los resortes sensitivos del oyente, para que los múltiples registros sónicos y estilísticos que conforman la maraña (dulce, pero maraña) sonora que se observa en el disco. sea suavemente aceptada y registrada. Sucesivas escuchas -o ascensos- darán como glorioso resultado la definitiva asimilación de un disco excepcional. Finalmente, creo (sinceramente) que la mayoría coincidirá en amar "In Spades".
Cuando hablamos de The Afghan Whigs solemos reincidir en tópicos, nomenclaturas de un sonido que llevan utilizadas desde los primeros años de la banda: rock alternativo, rock con esencias soul... No diré que no sean ciertas, lo son. Pero hay algo más.
Además de lo citado, no es ajena a la realidad de la música de estos señores (más si cabe en esta última entrega), elementos electrónicos o poperos entre otros palos estilísticos. Una suerte de pira donde las esencias de diferentes maderas, dejan escapar sus aromas particulares al dictado del fuego, sin que la mezcolanza resulte excesivamente dulzona o empalagosa, todo lo contrario: se revela sedante y sabrosa.
En cuanto al tracklist, y sin ninguna vocación de extenderme (no es oportuno, ya saben, dejarse sorprender por la montaña en la subida), cualidad evidente es la variedad. Diez cortes sin que se pueda encontrar copias-pega entre los mismos.
Quédense con la copla (si gustan) de temas ultra-favoritos míos como: "Oriole", que no me resisto a ofrecerles:



También la profunda y enigmática: "Demon in profile" con sísmico encontronazo de piano y guitarra.
La sinuosa: "The spell" con teclas y cuerdas, atmósfera claustrofóbica, y rincones oscuros en la melodía.
Creo sinceramente que "In Spades" es, y desde luego será, uno de los discos definitivos de 2017. Un trabajo que marcará la añada y desde luego una nota de diferenciación y riesgo. Una especie de insumisión ante lo obvio.
No vayan a la Montaña, dejen que "In Spade" llegue hasta donde ustedes se encuentren, y escalen sin miedo.